
La eliminación de la exención “de minimis”, que permitía la entrada libre de aranceles a Estados Unidos de envíos internacionales con un valor inferior a 800 dólares, está provocando una ola de cancelaciones y suspensiones de entregas hacia compradores estadounidenses, según reporta NBC News. La medida, decretada por el gobierno federal, entrará en vigor el viernes 29 de agosto y supone el fin de casi un siglo de facilidades para la importación minorista.
Antes de la fecha oficial de la derogación, países como Australia, numerosos miembros de la Unión Europea, India, Japón, Corea del Sur, Taiwán, Tailandia y Nueva Zelanda han optado por suspender temporalmente los envíos con destino a Estados Unidos. A ellos se suma México, cuyo servicio postal anunció este jueves la interrupción indefinida de entregas de paquetería hacia el vecino del norte a consecuencia de los cambios en la regulación.
Las plataformas de comercio electrónico han comenzado a advertir sobre la incertidumbre y el riesgo logístico. Etsy anunció la suspensión de compras enviadas a través de servicios como Australia Post, Canada Post, Royal Mail y Evri, anticipándose a una interrupción de entregas por parte de esos operadores. “Dadas las complejidades, los requisitos legales, y la mala experiencia, muchos proveedores postales suspenderán opciones de entrega a EEUU”, indicó Etsy, según NBC News.
La normativa, que exige que todos los paquetes importados por debajo de los 800 dólares estén sujetos ahora a aranceles, ha obligado a los operadores internacionales a buscar alternativas para cubrir los costos y adaptarse a la legislación. Según NBC News, servicios como eBay alertaron a los vendedores que dependen del correo postal extranjero para que exploren sistemas alternativos de envío si quieren mantener sus ventas hacia compradores estadounidenses.
Sin embargo, la opción de los servicios de mensajería privada no resulta una solución conveniente para todos. Según Alison Layfield, vicepresidenta de producto en ePost Global, el uso de estos operadores puede incrementar los costos del envío hasta cuatro veces en comparación con el correo tradicional. Layfield señaló que “los sistemas postales extranjeros no están preparados para recaudar tarifas y depositarlas en la Aduana de Estados Unidos (CBP)”.
Los servicios postales fuera de EEUU carecen de mecanismos legales y técnicos para actuar como recaudadores de impuestos para un país extranjero, lo que crea una barrera inédita. “¿Por qué un organismo postal extranjero habría de recaudar impuestos a nombre de otro país?”, declaró Layfield, citada por NBC News. El resultado ha sido la suspensión preventiva de entregas para evitar incumplimientos con la nueva norma.
El impacto de la suspensión incluye a clientes individuales y a comercios que dependen de insumos internacionales. La historia de Ben Jay, aficionado a la música de Nueva York, ilustra esta situación. Jay adquirió en línea una grabación musical exclusiva en una tienda alemana pero, pocos días después, recibió un mensaje de su banco notificando la devolución del pago. Al contactar con la tienda, le indicaron que no podían completar el envío ante la incertidumbre legal que implicaban las nuevas reglas.
Casos similares están multiplicándose en foros y plataformas de pago, reflejando el panorama complejo para quienes buscaban acceso a productos no disponibles en el mercado nacional. Según NBC News, la administración del gobierno federal argumentó que los consumidores deberían cambiar a proveedores estadounidenses, una opción inviable en casos de productos exclusivos del exterior.
La justificación oficial del gobierno federal para eliminar la exención apunta a su uso en la importación ilegal de sustancias como el fentanilo y a la estrategia de ciertas empresas y plataformas chinas para eludir aranceles. NBC News cita un análisis de la economista Anne O. Krueger, quien describió la práctica de reenvasar mercancías chinas desde almacenes en México para aprovechar la exención, fenómeno conocido como “Tijuana two-step”.
China representaba más de la mitad de los envíos realizados bajo esta norma, con plataformas de bajo costo como Temu y Shein obteniendo notables beneficios hasta el cese de la exención en mayo. La exclusión de productos chinos ha resultado en una reducción del tráfico en estas plataformas por parte de compradores estadounidenses, aunque los datos aduaneros no han mostrado alteraciones significativas en la incautación de drogas, según reportan los reguladores y NBC News.

El alcance de la medida va más allá de los consumidores individuales. La Federación Canadiense de Empresas Independientes estima que uno de cada tres pequeños y medianos negocios en Canadá se verá afectado por el nuevo sistema, dificultando su participación en el comercio transfronterizo. Para empresas estadounidenses acostumbradas a importar suministros o productos terminados, el envío asequible ya no es una opción.
“Para las pequeñas empresas que dependían de envíos más baratos, determinar cómo responder a estos cambios es realmente difícil”, opinó Matthew Hertz, director de la consultora logística Third Person.co, de acuerdo con NBC News.
La Casa Blanca no ofreció declaraciones sobre la medida. El cambio normativo impone una nueva realidad a las cadenas de suministro globales, afectando tanto a consumidores como a empresas exportadoras con relaciones comerciales en el mercado estadounidense.