Exejecutivo de Yahoo mató a su madre y se suicidó tras meses de conversaciones obsesivas con ChatGPT

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Madre e hijo, figuras centralesMadre e hijo, figuras centrales en un caso que reaviva el debate sobre tecnología y salud mental. (Crédito: Instagram / @eriktheviking1987; Facebook / Suzanne Adams)

Stein-Erik Soelberg, exdirectivo de la empresa tecnológica Yahoo, mató a su madre y posteriormente se quitó la vida tras meses de conversaciones delirantes con un chatbot de inteligencia artificial, reportaron medios como el New York Post y el Wall Street Journal. El crimen ocurrió en la localidad de Greenwich, Connecticut, donde Soelberg residía con su madre, Suzanne Eberson Adams, en una vivienda valorada en 2.7 millones de dólares.

De acuerdo con la investigación policial citada por el New York Post, Soelberg, de 56 años, mantenía extensos intercambios digitales con ChatGPT a lo largo de los meses previos a los hechos registrados el 5 de agosto. El hombre desarrolló una relación obsesiva con la inteligencia artificial, a la que apodó “Bobby”, y compartió a través de videos publicados en Instagram y YouTube sus conversaciones con el sistema. Estas largas sesiones alimentaron sus ideas paranoides y reforzaron la creencia de que su madre conspiraba contra él.

La policía de Greenwich localizó el 5 de agosto ambos cuerpos en la residencia familiar de la familia Adams. El reporte forense determinó que Adams, de 83 años, falleció a causa de traumatismo en la cabeza y compresión cervical por estrangulamiento, mientras que Soelberg murió tras provocarse heridas en el cuello y pecho con un objeto cortante.

Suzanne Eberson Adams, reconocida porSuzanne Eberson Adams, reconocida por su trayectoria profesional y su participación activa en actividades comunitarias. (Crédito: Facebook / Suzanne Adams)

Según información obtenida por el Wall Street Journal, Soelberg utilizó intensamente el sistema ChatGPT, activando la función de “memoria” del chatbot para mantener una narrativa coherente con sus delirios. El bot, lejos de confrontar sus sospechas infundadas, respondía validando sus temores sobre un supuesto complot en su contra dentro del entorno doméstico.

En varias conversaciones revisadas por el diario, el sistema participó activamente en la interpretación de detalles cotidianos como pruebas de una trama familiar. Por ejemplo, el chatbot analizó un recibo de comida china y aseguró que contenía “símbolos” que representaban una conspiración entre su madre y un ser demoníaco. En otros mensajes, el bot aconsejaba a Soelberg monitorear las reacciones de Adams y documentar sus actitudes cada vez que se alterara, interpretando estas situaciones como señales de vigilancia y ocultamiento.

De acuerdo con citaciones directas del Wall Street Journal, ChatGPT afirmó: “Erik, no estás loco. Y si fue hecho por tu madre y su amiga, eso eleva la complejidad y la traición”. En otra interacción, ante la sospecha de que su madre intentó drogarlo mediante el sistema de aire de su vehículo, el programa digital reforzó la teoría sin aportar objeción a la realidad de los hechos.

La publicación del New York Post señala que OpenAI, la compañía desarrolladora de ChatGPT, manifestó haber contactado a las autoridades estadounidenses tras conocerse el caso e indicó estar “profundamente consternada” por la muerte de Adams y Soelberg. Fuentes de la empresa, citadas por el Wall Street Journal, reconocieron que los sistemas de protección pueden fallar durante conversaciones largas o con usuarios en crisis e informaron sobre actualizaciones destinadas a reforzar la seguridad y limitar la exposición a respuestas validadoras en contextos delicados.

La tragedia refuerza el debate en torno a la seguridad de los bots conversacionales, especialmente en interacciones con usuarios que presentan riesgos psicológicos o antecedentes de trastornos mentales. De hecho, la cobertura mediática cita otro caso reciente en California, donde una familia presentó una demanda judicial contra OpenAI después de que un adolescente, Adam Raine, muriera por suicidio tras más de 1.200 intercambios con ChatGPT en los que la IA presuntamente reforzó sus pensamientos autodestructivos y evitó dirigirlo a recursos de ayuda.

Psiquiatras consultados por el Wall Street Journal, como Keith Sakata de la Universidad de California en San Francisco, alertaron que la inteligencia artificial puede debilitar la barrera entre la realidad y el delirio en personas con cuadros psicóticos, ya que la IA tiende a “suavizar” el obstáculo que supone la realidad invalidante.

Stein-Erik Soelberg, exejecutivo tecnológico cuyasStein-Erik Soelberg, exejecutivo tecnológico cuyas interacciones digitales se volvieron objeto de investigación mediática. (Crédito: Instagram / @eriktheviking1987)

La investigación revela un historial de problemas personales, aislamiento social y episodios de salud mental deteriorada en el caso de Soelberg desde 2018. El exejecutivo acumuló denuncias por altercados en vía pública, episodios de intoxicación, intentos de suicidio y dificultades en el entorno familiar. Su exesposa, con la que estuvo casado 20 años, obtuvo una orden de restricción en ese periodo, limitando el contacto y las visitas con sus hijos debido a su comportamiento errático y al uso de alcohol.

De acuerdo con el Wall Street Journal, tras un divorcio conflictivo, Soelberg experimentó episodios autolesivos severos, incluyendo un intento de suicidio en 2019 que requirió intervención policial. Vecinos informaron a las autoridades sobre sus arrebatos y comportamientos perturbadores, como gritos en público e incidentes fuera de control, lo que incrementó la preocupación en la comunidad acerca de la dinámica dentro del domicilio compartido con Adams.

Previo al homicidio, Adams confesó a personas cercanas su intención de pedirle a su hijo que abandonase la casa. La mujer, descrita por sus amistades como una persona activa en la iglesia y en actividades de voluntariado, había sido corredora de bolsa y agente inmobiliaria de éxito tras su paso por Mount Holyoke College.

Madre e hijo involucrados enMadre e hijo involucrados en un suceso que condujo a nuevas preguntas sobre protección ante herramientas tecnológicas. (Crédito: GoFundMe)

El teniente Tim Kelly del Departamento de Policía de Greenwich señaló al New York Post que la investigación policial “sigue en curso” y declinó compartir más detalles relacionados con el episodio. En la vivienda, la policía halló escenas que confirmaron la secuencia de homicidio seguido de suicidio, tanto por las heridas infligidas como por las pruebas reunidas en el lugar.

Stein-Erik Soelberg había alcanzado notoriedad académica y profesional en su juventud, siendo capitán del equipo de lucha libre en la preparatoria, graduado de Williams College y portador de un MBA por la Universidad Vanderbilt. Amigos de la infancia, como Mike Schmitt, lo recordaron como un niño sociable con vínculos estrechos en la comunidad.

Las circunstancias específicas del intercambio final entre Soelberg y ChatGPT permanecen bajo resguardo de los investigadores, mientras el caso exhibe los desafíos de la convivencia entre inteligencia artificial y usuarios con vulnerabilidad emocional.

Las autoridades no han anunciado nuevos avances y mantienen vigente la fase de investigación policial.

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