Expulsión por codazo y penal anulado a través del VAR: las polémicas del empate clásico en San Lorenzo-Huracán

hace 19 horas 2

El desarrollo del clásico de barrio entre San Lorenzo y Huracán en el estadio Pedro Bidegain se vio marcado por la expulsión de Luciano Giménez, un incidente que alteró el curso del partido y encendió los ánimos tanto en el campo como en las tribunas.

La incidencia ocurrió a los 26 minutos, cuando el juez del encuentro, Nicolás Ramírez, le mostró la tarjeta roja a Giménez por un codazo a Ignacio Perruzzi durante una disputa por la pelota dentro del área del elenco local.

Luego de un forcejeo entre ambos futbolistas, y cuando el arquero del Ciclón, Orlando Gill, ya tenía el balón entre sus manos, el atacante del conjunto de Parque Patricios se despachó con un golpe artero sobre el rostro de Perruzzi, lo que instó al árbitro a expulsarlo del partido y dejar a su equipo con un jugador menos.

El codazo de Luciano GiménezEl codazo de Luciano Giménez sobre Perruzzi

En este caso, el accionar de Ramírez fue correcto, dado que se trató de un golpe de denominada conducta violenta. Además, en la misma acción, Gill recibió una amonestación por empujar al delantero del equipo visitante.

El reglamento de la IFAB marca en su articulo 12.4 (medidas disciplinarias) sobre la conducta violenta: “Si un jugador se emplea o tiene la intención de emplearse con fuerza excesiva o con brutalidad contra un adversario cuando no le está disputando el balón, o contra un compañero de equipo, un miembro del cuerpo técnico, un miembro del equipo arbitral, un espectador o contra cualquier otra persona, independientemente de si se produce o no contacto, la acción será considerada conducta violenta”.

Y al mismo tiempo aclara: “Además, el jugador que, sin estar disputando el balón, golpee deliberadamente a un adversario o a cualquier otra persona en la cabeza o la cara con la mano o el brazo, la acción será considerada conducta violenta, a menos que la fuerza empleada sea insignificante”.

Ya en el complemento, Ramírez sancionó un penal favorable para San Lorenzo. Martín Nervo quiso evitar que Matías Reali quede cara a cara con Hernán Galíndez, pero, al arrojarse al piso, impactó contra el atacante azulgrana y le cometió infracción dentro del área. Sin dudar, Ramírez cobró la pena máxima. La infracción dentro del área existió claramente, pero el VAR, al revisar en APP, observa que antes de cabecear la pelota Ezequiel Cerutti estaba en una posición de fuera de juego imperceptible. Por tratarse de una jugada factual, el juez no debió ir a observarla a la pantalla.

Ramírez anuló su decisión, a instancias del VAR, debido a que el número 7, quien había bajado el balón con su cabeza y asistió a Alexis Cuello en el origen de la jugada, se encontraba en offside. La revisión en las cabinas de Ezeiza estuvo a cargo de Hector Paletta (VAR) y de Diego Verlotta (AVAR).

“Luego de la revisión en cabina VAR, se observa fuera de juego del número 7 (Cerutti) en fase de ataque. Decisión final: fuera de juego”, fueron las palabras de Ramírez para informarle al estadio sobre el cambio de resolución y la anulación del penal.

Vale recordar que esta disposición entró en el protocolo en este torneo para el fútbol argentino, pero que ya se ha utilizado recientemente en el Mundial de Clubes de la FIFA, en donde los árbitros le comunicaron al público cada decisión tomada luego de una intervención del VAR.

El partido dejó como saldo seis amonestados: cuatro en San Lorenzo (Johan Romaña, Daniel Herrera, Gill, César y Ezequiel Herrera) y dos en Huracán: (Leonel Pérez y Cesar Ibáñez). Además, la ya mencionada expulsión de Giménez.

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