
Su historia se remonta al valle del río Huisne, en Francia, donde en el siglo XII se criaba para la guerra y el trabajo pesado. Con los años, estos equinos se expandieron por Europa y llegaron a Estados Unidos en el siglo XIX, adaptándose a tareas agrícolas, tala de árboles y transporte de cargas, consolidando su reputación como un equino confiable y resistente.
Según la marca inglesa Strathorn Farm, especializada en cría y venta de caballos de carrera, el percherón “es conocido por su impresionante tamaño, fuerza y temperamento apacible”.
Hoy en día, este tipo de ejemplares sigue siendo apreciado tanto en labores agrícolas como en actividades recreativas, competiciones y exhibiciones. Su temperamento apacible lo hace ideal para principiantes y jinetes experimentados, mientras que su resistencia y tamaño lo mantienen útil en trabajos de tiro y transporte, continuando con el legado que comenzó hace siglos en los campos de Francia.

Los percherones son considerados una de las razas más grandes del mundo. Los adultos suelen medir entre 15,1 y 18,1 manos (61 a 73 pulgadas) y pesar entre 500 y 1,200 kg, según Strathorn Farm. Los colores predominantes son gris y negro, con ocasionales marcas blancas en cara, patas o pecho. Su temperamento dócil y su inteligencia facilitan el entrenamiento, convirtiéndolos en una opción confiable para montar, conducir carruajes o participar en competencias ecuestres.
A nivel de alimentación, estos caballos son herbívoros y requieren heno, hierba y cereales de alta calidad. Es importante controlar su dieta para prevenir la obesidad y otros problemas de salud, como la miopatía equina por almacenamiento de polisacáridos, una afección genética que afecta los músculos. La atención veterinaria regular y un manejo adecuado son esenciales para garantizar su bienestar y longevidad.

El precio de un percherón varía según su edad, nivel de entrenamiento, linaje, género, estado de salud y ubicación geográfica. De acuerdo con Strathorn Farm, un potro puede costar entre $1,000 y $3,000 dólares, mientras que un ejemplar joven de 2 a 5 años se sitúa entre $2,500 y $8,000 USD.
Los caballos adultos, especialmente los entrenados para competencias, pueden alcanzar los $25,000 USD. Comparado con otras razas como el Tennessee Walking o el Frisón, el percherón destaca por su fuerza y capacidad para trabajos pesados, además de su versatilidad para distintas actividades ecuestres.
Mantener uno de estos ejemplares implica gastos anuales que oscilan entre $14,000 y $77,000 dólares, incluyendo alojamiento, alimentación y atención veterinaria. Los establos pueden costar de $200 a $1,200 al mes, dependiendo de los servicios ofrecidos, y la alimentación anual varía entre $2,280 y $5,250 USD.
La inversión asegura un caballo sólido, inteligente y adaptable, apto tanto para labores de trabajo como para actividades recreativas y competencias. Esta raza conserva su prestigio histórico y sigue siendo una de las más valoradas en todo el mundo por su fuerza, resistencia y temperamento confiable.